David Leventi (Nueva York, 1978) afirma experimentar un sentimiento casi religioso al entrar en un teatro de ópera. En esta exposición, titulada ‘Ópera’, reúne fotografías de los interiores de teatros mundialmente famosos realizadas con cámaras de gran formato para maximizar el detalle. Arquitectónicamente meticuloso, el proyecto sirve para documentar históricamente estos puntos de referencia nacionales y culturales. Su trabajo se expone del 4 de junio al 4 de julio, en el marco de PHotoEspaña 2013, en la Galería Patricia Acal de Madrid.
Según el autor, este proyecto, también llamado Bjoerling´s Larynx, además de Opera, se tituló así por Jussi Björling, tenor sueco y, posiblemente, el mejor cantante del siglo, conocido por su técnica, su sentimiento y el registro de su voz. Bjöerling debutó en la Ópera Real Sueca de Estocolmo y finalmente llegó a ser el primer tenor de la Ópera Metropolitana de Nueva York.
Estos espacios son los espacios en los que su abuelo, Anton Gutman, nunca tuvo la oportunidad de actuar. Gutman fue un cantante educado justo después de la Segunda Guerra Mundial por Helge Rosvaenge, un tenor danés que cantaba con regularidad en las Óperas Estatales de Berlín y Viena. Mientras Gutman estuvo internado en un campo de prisioneros de guerra en la Unión Soviética actuó para prisioneros y oficiales. Casi medio siglo más tarde, David Leventi afirma que “creció escuchándole cantar mientras caminaba alrededor de nuestra sala de estar”.






















Desde el punto central del escenario
“Como los Becher y Candida Höfer, he fotografiado sistemáticamente cada ópera desde el punto central del escenario donde un cantante estaría de pie. De la misma forma en la que la voz de cada cantante famoso se proyecta y rebota contra ornamentados palcos privados y resuena bajo los trompe l’oeil pintados en los techos, la luz en la ópera golpea cada uno de estos rasgos y vuelve a la cámara, fijándolos en el negativo”, relata el autor.
